Soy ingeniero de vocación y apasionado por la tecnología desde que tengo memoria. Tras años en defensa y aeronáutica recorriendo Europa — los últimos en Airbus Defence and Space, en Alemania — y conociendo procesos de ingeniería, finanzas y calidad, decidí dar un giro a mi vida. Monté mi propia consultora de negocios y, desde hace unos años, navego el tsunami de la IA a bordo de una startup.
Mi trabajo hoy es bajar a tierra lo último en tecnología. No soy un académico ni un divulgador; soy el que está en la trinchera con clientes que necesitan que la IA funcione, que no alucine y que resuelva problemas reales. Me muevo por retos y, sobre todo, por disfrutar del camino mientras lo recorro.
Llevar una vida de nómada digital y tratar constantemente con algoritmos me ha hecho valorar, más que nunca, el contacto humano. Por eso me dedico varias horas a formaciones y mentorías. Me gusta escuchar cómo trabajan los demás, sus retos y sus historias. A veces siento que mi labor no es muy distinta a la de un peluquero: el cliente llega y, mientras le doy mi servicio, me cuenta su visión del mundo.
Esta página es mi rincón personal, donde vuelco aprendizajes y predicciones (con la robótica siempre en el radar). Al final, lo que me mueve es hacer cosas y rodearme de personas que también las hacen.